
Para Venezuela junio es un mes pleno de significados patrióticos y culturales casi siempre vinculados a la tradición y a la música. Ahora también le vincularemos al dolor y a una suerte de llanto que emerge de las profundidades del asombro.
Para Venezuela junio es emblemático por las celebraciones patrimoniales vinculadas a la religiosidad asumida desde el proceso colonizador. San Antonio, San Juan, San Pedro permanecen en el imaginario colectivo con la carga ritual que los pueblos le han dado, sonoramente, a su manera.
El miércoles 24 de junio, fecha que marca desde el campo de Carabobo la ruta de nuestro destino de Independencia y Soberanía, es también la fiesta de San Juan. Comenzó el día lloviendo mientras evocamos también que un 24 de junio partieron físicamente Phidias Danilo Escalona y Carlos Gardel.
Salsa, tango y tambores. Al medio día llegó el corte de cabello “pa que crezca más bonito” como dice el Guaro Búfalo y luego del almuerzo volvió la continuidad del trabajo. Pero asomó la violencia, la saña del movimiento, como rabia contenida que se desahoga cambiando para siempre la vida de esta generación. Vidas que se van, espejos rotos, bibliotecas al piso, cuadros como llorando, mirando su historia, y la prevención urgente. En un segundo y en lo personal reviví a tragedia de Vargas. Otra vez el litoral, como si intentaran cobrarle su belleza y su alegría. Pero somos Irreductibles y el ritual de vida se impondrá. Sabemos poner el lomo del dolor para llevar las cargas y sabemos cantar bajito. “Un pueblo que canta cuando va a llorar”.
Este sábado es Día del Periodista Venezolano en fecha marcada por el Padre Libertador quien sigue exigiendo honestidad, amor y lealtad a la Patria, y seguir como él venciendo todas las dificultades, porque, dijo: Si la naturaleza se opone… (y el fascismo también) ya saben.
@lildelvalle





