03 – Silvio Rodríguez: diario de un trovador

¡Cuéntale a los demás!

(RCA – 04/05/2026) En 2020, cuando se lanzó el álbum Para la espera, de Silvio Rodríguez, a muchos de quienes seguimos la obra del cantautor cubano nos impresionó negativamente la foto de portada de ese disco. No por que faltase calidad a la foto, sino por su impacto: combinada con el título, parecía que se trataba de un anuncio fatal; la postura y actitud del cantante parecían hablar de muerte.

No sabíamos entonces que tendríamos la oportunidad de conversar personalmente con el autor de la gráfica, Daniel Mordzinski, durante la presentación de su libro de fotografías Silvio Rodríguez: Diario de un Trovador, que usa para su portada exactamente la misma imagen. El libro es una verdadera delicia visual que encierra en sus páginas el resultado de más de una década de andanzas del fotógrafo junto al bardo en diversas ciudades y escenarios.

Mordzinski, natural de Buenos Aires, es conocido como “el fotógrafo de los escritores” dado que son muy famosas las fotografías que ha realizado a grandes de las letras, como Jorge Luis Borges, Gabriel García Márquez o Mario Vargas Llosa y otros tantos. También fue durante varios años el fotógrafo de Mercedes Sosa. Actualmente reside en Francia.

Un libro que encierra amistad

Si una imagen dice más que mil palabras, se comprenderá que no es fácil describir en este espacio 184 páginas de tan extraordinario trabajo fotográfico. Se trata de una colección impresionante de momentos que complementan la narrativa de un artista ya ampliamente conocido desde la perspectiva avezada -aunque también espontánea- de un verdadero experto.

En Silvio Rodríguez: Diario de un trovador se retratan los paisajes fundamentales, las amistades profundas (incluyendo a los tres perros del poeta), las complicidades musicales, el amor filial, la pareja e incluso el pasado, “un lugar en el que siguen pasando cosas”, como nos comentaba Mordzinski.

“Hay allí, en el libro, un hilo conductor, pero también un espíritu; una forma de ser. Hay una complicidad que se construyó… por ejemplo, después de cada concierto cenábamos juntos, los músicos, me recibieron con mucho respeto y también con mucho afecto. Sólo no me gustaba que me llamaran maestro, porque me hacían sentir viejo, pero era por respeto.”

“Silvio es un tipo muy tímido, celoso de su espacio íntimo, y entrar en su círculo más cercano fue posible gracias a una combinación de respeto y complicidad. Él es muy aficionado a la fotografía, va a todos lados con su cámara fotográfica y estoy seguro de que eso me ayudó mucho”, planteó el autor del libro.

Ante la pregunta de Radio Café Atlántico, el consagrado fotógrafo afirmó que “todos los personajes se fotografían de la misma manera; no importa si es músico o escritor. Un día le haces fotos al Premio Nóbel de Literatura y al día siguiente al novel literato”; sin embargo, también planteó que “ni en mis mejores noches hubiera creído que iba a realizar este sueño de juventud”, refiriéndose al libro.

Encuentro en la Naesqui

La presentación de este libro, que se imprimió en Colombia y ha recorrido ya buena parte del continente, tuvo lugar el domingo 3 de mayo en la segunda planta de la librería Naesqui, ubicada en Buenos Aires, gracias a una serie de acontecimientos que conspiraron para que Mordzinski estuviese en su ciudad natal en estas fechas.

Lo primero fue la invitación que recibió el autor por parte de una institución portuguesa para participar en la Feria del Libro que discurre por estos días en la capital argentina. Al confirmarse el viaje, se puso en contacto con su colega Kaloian Santos y éste hizo diligencias para que la librería acogiese el evento, labor que realizaron estupendamente.

Una sorpresa entrañable fue un video con saludos y palabras de agradecimiento que Silvio Rodríguez envió para ser proyectado durante la presentación, con la complicidad de Kaloian.

Los presentes, como suele ocurrir en los eventos que convoca Silvio, parecíamos unidos por un hilo invisible de amistad. Era como si todos nos conociéramos «de alguna parte» e incluso uno de los asistentes, nuestro querido amigo y también fotógrafo Ariel Till había estudiado en el mismo lugar que Mordzinski. Estuvo presente también Paula Ferré, trovadora que abrió uno de los conciertos del trovador en noviembre del año pasado.

El lugar rebosó con el público y no alcanzaron ni las sillas ni los ejemplares, que se agotaron, quedando abierta una lista de espera. Tras la ronda de preguntas, vino un tiempo para abrazos, encuentros y anécdotas, además de la firma de ejemplares, que no podía faltar. Mordzinski anunció que el próximo libro será acerca de El Gabo, y ahora quedamos nosotros en suspenso. ¿Para la espera?.

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