
Será Caracas la ciudad afortunada que tendrá este sábado 28 a las 3 de la tarde y con entrada libre el privilegio de disfrutar de la Orquesta Típica Nacional, uno de los amores de esta escribidora, una de sus memorias sonoras, de las más importantes.
Esa forma de presentar la música de tradición de un país tan diverso como el venezolano es muy pertinente en estos momentos en que no estamos tratando de curar las heridas dejadas por la planta insolente del extranjero, sino que las mantenemos abiertas y vivas, para que con el dolor venga el coraje.
La Típica Nacional no es una orquesta de salsa, es mejor que ellas si tenemos vista larga, si apuntamos bien al ADN patrio. En abril cumplirá 73 años la fundada nada menos que por Luis Felipe Ramón y Rivera, uno de los más valiosos preservadores de la nacionalidad musical venezolana.
Este sábado el maestro Ángel Pérez dirigirá el concierto denominado “Febrero, tradición y amor” y el título calza perfectamente para denominar al mes que termina como preámbulo a un marzo que será, sin dudas, muy intenso.
No es la Orquesta Típica Nacional un baluarte mediático y sigue haciendo su labor. Sabe que no se trata de centimetraje sino de calidad tallada a pulso musical y de salvaguardia de la tradición y la diversidad musical de los venezolanos. Nunca veremos a la Típica en un show de los que Caracas hace para que la gente baile reguetón …(y “se sienta feliz”). Por eso la invitación tan especial es para esta tarde a las 3 en la sala Juan Bautista Plaza, de la Biblioteca Nacional de Venezuela, ubicada al final (o comienzo) de la avenida Panteón, entrañable escenario donde se hicieron todos los programas musicales de Tves mientras esta escribidora fue su presidenta, la de las Fiestas Patronales, como con desprecio decía Alberto Federico Ravell.
Si pueden, asistan. Será Inolvidable
@lildelvalle





