Renato Aguirre: un zuliano profundo

¡Cuéntale a los demás!

No se había repuesto el mundo cultural venezolano de la pérdida del poeta Guillermo de León Calles en Punto Fijo, estado Falcón cuando la guadaña asestó otro golpe, esta vez en el campo de la música y desde Maracaibo, estado Zulia. Se despedía uno de los más brillantes compositores de la gaita zuliana y un ser humano excepcional proveniente de una familia amada por la zulianía, con clara estirpe musical y sobre todo gaitera..

La vida y trayectoria de este hombre se parece a las lejanas y estrechas calles de El Saladillo o Santa Lucía, por los vericuetos y por lo colorido.

Para entrar en la profundidad de esa historia acudimos a la sapiencia de otro zuliano, Ramón Soto Urdaneta, Maestro investigador, productor, presentador de eventos, militante de las causas patriotas y locutor de larga data en el tema gaitero, además de excelente gremialista y, cosas del destino, además de gran amigo de Renato Aguirre le tocó oficiar como Maestro de Ceremonias su despedida este 9 de febrero, un día después de la partida del juglar diamantino.

Ramón Soto Urdaneta

El inicio

Maestro Soto Urdaneta ¿Es la familia Aguirre una estirpe cuando se habla de gaita? ¿Es así como la estirpe de Armando Molero?

“Hay una estirpe superior a la de Armando Molero, porque Armando no dejó descendencia. Tampoco conozco de sus padres trascendencia musical o artística. El caso de Armando fue él, y su fortaleza no estaba en la composición, sí en la interpretación, sí en su forma de cantar, que influyó en muchos, como en el mismo Ricardo Aguirre, como en el mismo Alí Primera, como otros, como Cepeda. Pero en el caso de Renato, hay un tronco, hay una raíz, y hay además una gran devoción Mariana de décadas, de siglos, pudiéramos decir.

La Elegida. (Renato Aguirre)

Esa devoción viene de la presencia familiar de la Chiquinquirá, en la casa de las abuelas, de Hermelinda González, de Dolores Aguirre, de su padre Luis Ángel, que era hombre de la bohemia. Su mamá también, Ida Cira, cantaba. Y deja Renato una descendencia, Luis Ángel, un gran vocalista. Ricardo, el Pelón, su hijo, que se llama, por cierto, como El Monumental, los dos nombres y los dos apellidos, un gran cuatrista, y un gran tamborero. Renato comenzó inclinado por la tambora en la gaita. Él acompañaba aquellas bohemias, aquellos días de serenatas, no solo de gaitas, de esas tertulias con Castillo Finol, (esa voz extraordinaria de la radio), y para la época, para esas serenatas, era el cantante. Ricardo era el acompañante, y Renato y el viejo, guitarra y cuatro en mano. Pedro Colina también era parte de esos días de serenata bonita y de la bohemia sana. Luego Renato se inclinaría por el cuatro. Logró además confluir con grandes cuatristas, siempre Renato haciendo la base, en Cardenales, en Saladillo, en los grupos donde estuvo, Universidad de la Gaita, VHG, Los Colosales, etc.

Poseía una muñeca prodigiosa, fue un cuatrista respetable y respetado por todos los ejecutantes de este instrumento. Pero logra confluir con talentos como el de Nerio Franco, un gran creador. Esas gaitas que deja grabadas con Nerio, por ejemplo, Reina Morena, donde digita Nerio, que parece más que un cuatro una mandolina”.

Reina Morena (1966. Renato Aguirre- Jairo Gil)

“Renato, sin dudas, tiene sus méritos propios. Nació el 12 de noviembre de 1946. Fue el sexto hijo de Luis y de Ida. Fueron siete en total los hijos, todos varones. Renato fue el sexto y Ricardo había sido el cuarto. Y luego, Alves, el célebre tamborero. Cuando van a Cardenales, entran cuatro Aguirre: Rixio, Ricardo, Renato y Alves.

Renato ciertamente acompañó a Ricardo, pero él se hizo de una personalidad que se distinguió y trascendió en la comunidad gaitera. Su poética, su creación es reconocida nacional e internacionalmente como verdadera obra.

En Renato ocurrió una evolución. Comenzó haciendo parrandas simples, y luego, de un año para otro, como tocado por la mano de Dios o de una entidad muy elevada, comenzó a hacer estas obras, estas verdaderas joyas. Por ejemplo Bambuco que es un homenaje a sus padres, una gaita sobre base de bambuco o viceversa.«

Bambuco (1975 – Renato Aguirre)

“Fijáte que él respeta la tradición, la renueva sin desdibujar esa tradición, esa esencia de gaita. Ahí descansa la grandeza de él. Crea un modelo que no se queda en el tiempo, sino que trasciende y que es influencia para generaciones nuevas. Su aporte es sencillamente extraordinario”.

Ricardo Aguirre

Aquel Zuliano

– ¿Conoce la historia documental, vivencial de «Aquél zuliano» ¿Fué enseguida de la muerte de Ricardo? ¿Por qué ese título?

“A ver, Renato quedó muy marcado con el accidente absurdo de su hermano Ricardo, como todos los gaiteros. Un hecho muy doloroso, que marcó indiscutiblemente una inflexión. Hay un antes y un después de Ricardo Aguirre. Yo conocí a Renato a finales de los años 70. Después de la muerte de Ricardo, él se replegó. Él era poco, pero muy poco visitante de los programas de radio y fue a partir del cambio de paisaje de El Monumental cuando decidió no ir a los espacios a la televisión. fue a Sábado Gaitero mi programa, con Cardenales, con los Colosales, con VHG, con la Dinastía Aguirre. Estuvo en un conjunto que él formó con sus parientes consanguíneos y con los afectos más cercanos, como Pedro Villalobos, por ejemplo, el cantaclaro de la gaita. A comienzos de la década de los 80 lo comencé a tratar más a partir de una invitación que le hicimos Leonardo Núñez Martínez, Miguel Ordóñez y yo, que nos propusimos hacer una especie de desagravio a Alí Primera cuando le allanaron el apartamento ahí en El Valle, en Caracas, y le hicimos un desagravio, los gaiteros, los cantores, los artistas, los amigos de Alí en Maracaibo, en el Zulia. Hay una foto de Ricardo Cepeda donde está con Alí en la casa de Josefina de Molero, esposa del cantor de todos los tiempos, Armando Molero, donde sale Bambaíto Guzmán, donde está Tino Rodríguez. Renato no pudo asistir, no recuerdo la causa, pero no pudo asistir.

Aquel zuliano no surgió inmediatamente a partir de la muerte de Ricardo pero ya Renato había compuesto Aleluya y muy probablemente era para Ricardo. En ese tema ya hay una cita a su hermano:

‘El conjunto Cardenal
más grande se sentiría
si tuviera todavía
la voz de El Monumental’.

Aleluya (1971)

“Fíjate que no lo nombra. Esto es por la pregunta acerca de por qué ese título. Lo aludía siempre como el Monumental o Aquel gigante, Aquel zuliano. No lo llama por su nombre, mimetiza su grandeza. Traía esa idea, sí, de hacerle seguramente una pieza magistral. Y cuando Cardenales se divide, en el año 79, se crea en el 80 la Universidad de la Gaita, utilizando el eslogan que Cardenales usaba en la década de los setenta. Ellos toman ese lema y hacen ese conjunto maravilloso, y hacen ese álbum que quedó para la posteridad donde está incluido Aquel Zuliano.

La melodía inicial la tenía ya hecha, eso sí, me lo confesó y lo dijo varias veces en las oportunidades en las que conversamos e incluso al aire. Esa melodía la tenía ya hecha y grabada en un cassette cuando él vivía en San Francisco. Allí cerca de la vieja sede del liceo Eduardo Mathias Lossada . De hecho, sus hijos nacieron en San Francisco.

Bueno, Renato tenía la melodía. Una noche de sueños conversó con El Monumental y creó esa obra maestra, Aquel Zuliano.

En el sueño Ricardo deja olvidado el cuatro debajo de la ventana. La gran sorpresa es que cuando él se levanta ve aquello maravillado, pues el cuatro estaba allí, seguramente de familiares que habían estado en alguna tertulia, en alguna parranda, pero el cuatro estaba allí, debajo de la ventana.

Es entonces cuando Renato le cuenta a su amigo, el músico Enrique Salas lo de la melodía, y es Enrique quien hace la partitura. Buscan entonces a la Primera Violinista de la Orquesta Sinfónica de Maracaibo, Françoise Delaval, y quedó esa ejecución límpida, solemne e impecable que además aportó el clásico violín a la popular gaita.

Ricardo Cepeda, quien estuvo en el grupo fundador de La Universidad de la Gaita puso todo el sentimiento de su excelente voz para realzar aún más la ahora inmortal pieza de Renato Aguirre.

Aquel Zuliano (1980 – Renato Aguirre. Voz de Ricardo Cepeda)

Renato Aguirre falleció este 8 de febrero 2026, a los 79 años, dejando un vacío enorme en la gaita zuliana, y una estela de gratitud que durará tanto como sus temas.

El pueblo zuliano proseguirá en sus luchas y en su creatividad y la gaita será bastón exacto para apoyar esperanzas.

Al consultarle al Maestro Ramón Soto Urdaneta por la actualidad de la gaita, y ahora que ha partido Renato, respondió: “Existe el Instituto Municipal de La Gaita que lleva el nombre de Ricardo Aguirre y que actualmente es presidida por un hijo de Renato, el Pelón Ricardo. Renato fue el fundador de ese instituto, y existe la Fundación Nacional de la Gaita, Gaiteros de Corazón, creada o apoyada por el presidente Nicolás Maduro, eso hace dos años. La preside Endri Méndez, allí están también Argenis Sánchez, Jaime Indriago, y vienen haciendo una importante labor, la dotación de instrumentos, los apoyos a los gaiteros, un importante estipendio, necesarias bonificaciones, etc.

Por mi parte mucho pueblo insiste en la necesidad de sacar nuevamente al aire televisivo el programa Sábado Gaitero, pero tendría que hacerse con apoyo institucional. Una producción televisiva es costosa. Confiemos, pues en esa amada Chinita que tan bien plasmó Renato, el diamantino Aguirre.

Así, a los 16 años de edad, comenzó la intensa carrera, donde supo construir un liderazgo desde las bases, como cuatrista, compositor y director musical de importantes agrupaciones.

El pueblo tributa a Renato Aguirre


En 1966 le colocó la música al clásico Reina Morena con la poesía de Jairo Gil.

Su primer gran impacto en el ambiente gaitero, lo dio con su tema Aleluya grabado por Ricardo Cepeda con Cardenales del Éxito en 1971.

El Bambuco en el año 1975, fue la primera gaita romántica, de nuevo tenía éxito la dupla de compositor-intérprete Aguirre-Cepeda:

Renato falleció el 8 de febrero 2026, aquejado de padecimientos oncológicos.

Fue despedido con honores, con las notas de sus gaitas inmortales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *