
“Cuba que linda es Cuba
quien la defiende la quiere más”
“Porque aquellos fusiles
que ayer apuntaban al pueblo oprimido
son los que hoy defienden
en manos del pueblo su Revolución”
“Ahora trabajan pal pueblo
no trabajan pa’l señor
lo’ vagabundo está afuera
lo echó la Revolución”
“Que nadie interrumpa el ritmo
queremos amar en paz
para decir en un grito:
¡Cuba Va! ¡Cuba va!”
“¿Qué clase de libertad van a darte?
Ya no quiero hablarte de otras cosas
más dignas, más hermosas
con esas yo me quedo”.
“Si a mi vecino no le gusta como yo vivo
pues que se mude, pues que se mude”
Si algún país mueve a la solidaridad mundial ese país es Cuba, el David de América. En plena lucha por su liberación del imperialismo yanqui muchos de nosotros vimos a nuestros padres enrolados en aquella masiva e independiente campaña, “Un Bolívar para Cuba” y me contó una vez Rafael Rincón González, el genial compositor zuliano, que en Maracaibo el motor era nada menos que Ñico Saquito, el creador de Los Guaracheros de Oriente, de Santiago de Cuba, quien se había quedado en Maracaibo (tal vez huyendo de Batista).
Hoy eso que llaman el gobierno yanqui vuelve a arremeter y esta vez con un descaro despiadado contra la tierra de Martí, de Fidel, de Carpentier y de Guillén, de Sindo Garay y María Teresa Vera, de Miguel Matamoros y Silvio Rodríguez; tierra de artes y cine, la de Elpidio Valdés.
Y así como con espontaneidad, sin necesidad de un llamado oficial los venezolanos hemos respondido siempre a Cuba y a otros pueblos del mundo; aún sin tener centros de acopio, la idea, (abusando de la buena fe) sería ir a nuestra Cancillería en La Casa Amarilla o a la embajada de Cuba en Venezuela.
Mi pote de leche y mi manta no hacen parte del inventario gubernamental sino del de mi corazón amante de ese país, su historia, su gente, y sobre todo SU DIGNIDAD.
@lildelvalle





